Y es que como bien dice Sergio Hernando, muchas personas tienen la necesidad patológica de piratear software sin pararse a pensar en las consecuencias legales que en un futuro pueden tener sus acciones o de la dependencia tecnológica que se están creando. La excusa de que el software privativo "también es gratis" es muy socorrida y francamente es casi inexpugnable desde un punto de vista práctico. No obstante cuando uno lleva un tiempo usando Software Libre o privativo pagando la correspondiente licencia, se da cuenta de la enorme diferencia que existe frente al uso de software crackeado.
Para empezar el software crackeado procede de sitios de dudosa procedencia, es decir, ya sea mediante las redes P2P o de webs de crackers, en ningún caso se nos garantiza que el software pirata que nos instalado esté libre de Spyware, virus o troyanos. Es más muchas personas deciden que su ordenador no puede tener virus ni malware porque se han instalado un antivirus de última generación, también crackeado. Eso es como pedirle que te protegala casa a un ladrón: Te protegerá cuando otro intente robarte, pero él campará a sus anchas.
Por otro lado tenemos el rendimiento de los programas. Puede parecer algo elitista, pero un programa crackeado en muchos casos no funciona igual que uno sin crackear ¿por qué? Pues porque los cracks se consiguen mediante ingeniería inversa y en su mayoría son parches que sustituyen a librerías del programa y obviamente no son iguales.
Y para acabar tenemos la dependencia tecnológica que se crea con el usuario. Al usar siempre los programas molones que hay en el mercado y no probar alternativas que se adapten mejor a tu forma de usar el ordenador, tú te acostumbras a usar programas en lugar de buscar un programa que se adapte a tu forma de usar el ordenador y eso a la larga machaca tu forma de interaccionar con el mismo y hace que no sepas manejar un programa simple porque no es como el que tú usas. Eso te hace dependiente y cuando muchos seáis dependientes, la empresa desarrolladora del software endurecerá sus medidas antipiratería y cada vez será más difícil piratear su software. Esto a la larga significa que o bien tendrás que comprar el programa o bien pasarte largas horas buscando en internet cómo piratear el software sin resultados.
Así que hazte un favor y si al menos no quieres usar Software Libre, al menos paga por el software privativo que consumas.