Si hay un clásico que ha sido reinventado hasta la saciedad, ese es el Frankenstein de Mary Shelley. Y es que hay muchos casos en los que una imagen no vale más que mil palabras ni mucho menos.
Tras un largo periodo de investigaciones y estudios, el doctor Frankenstein consigue darle vida por medio de la electricidad a un monstruo mitad robot, mitad humano. Así creía yo que empezaba esta novela gótica cuyos personajes han sido vilipendiados a través de los años por nuevas concepciones de sus motivaciones y aspecto.

Por tanto para acercarnos a esta obra, debemos limpiar antes nuestra mente de toda la basura que el cine, la televisión y las máscaras de disfraces nos han hecho creer de sus personajes. Sólo así podremos comenzar a disfrutar de una de las obras cumbre de la literatura gótica de principios del XIX.
Frankenstein o el Moderno Prometeo es un libro que nos adelanta un género que más tarde sería llamado "Ciencia Ficción", e introduce la ciencia y sus avances en la literatura mucho antes de que un tal Julio Verne comenzara a hacer lo propio en su Francia natal. Pero este libro además contiene una reflexión bastante acertada en sus planteamientos sobre la ética científica y nos lleva a plantearnos hasta qué punto el hombre tiene derecho a adentrarse en el terreno de dios, y qué responsabilidades conlleva. Quizá otra de las reflexiones que nos podemos plantear en este caso es si la naturaleza del monstruo estaba inclinada al mal por naturaleza o si por el contrario fue el rechazo de la sociedad lo que motivó el paulatino envilecimiento del ser.

Pero lo que me ha resultado más característico de esta obra es que al igual que ocurría en el Drácula de Bram Stoker, tenemos personajes opuestos y de tendencias muy marcadas desde el punto de vista del narrador de la historia, en este caso Víctor Frankenstein. Por un lado está Elizabeth, la hermanastra de Víctor y con la que acabará casándose en la obra. Elizabeth es un ejemplo de virtud y de bondad, en Elizabeth nos encontramos todas las cosas buenas que pueda tener el género humano y más concretamente una mujer. Así, la comprensión, la generosidad, el perdón, la fortaleza y la solidaridad tienen en Elizabeth su máxima expresión. Por otro lado tenemos al monstruo, el ejemplo de la maldad más absoluta, un personaje capaz de matar, con sed de venganza, con capacidad para engañar a los demás para conseguir sus planes y con una extraña habilidad para encontrar el dolor de las personas y hacerlo salir con sus actos. El monstruo no es sólo el mal en espíritu, sino que su cara cual espejo del alma, refleja la maldad más absoluta por culpa de las malformaciones que Frankenstein tuvo que provocar al injertar distintas partes del cuerpo de distintos hombres para crearlo.
El subtítulo de la obra refleja en este caso a Víctor Frankenstein. Víctor insufla el fuego de la vida a su criatura (a la que en ningún momento del libro se le da un nombre) y al igual que el Prometeo clásico, también tiene que sufrir una vida de tormentos a través del sufrimiento de los que le rodean y aman, llevándolo el monstruo hasta su propio final.

Si bien las adaptciones de este clásico han sido muy injustas con la obra original, cabe destacar la reinterpretación de Kennet Branagh en su Mary Shelley’s Frankenstein en 1994. Y es que a pesar de las licencias artísticas que se toma el director manipulando a su antojo alguna de las relaciones entre los personajes y exagerando sus características quizá menos relevantes, Branagh propone en su obra dos conceptos fundamentales: la "memoria" de los órganos y su recuperación a la vuelta a la vida y la creación de una segunda criatura, un nacimiento por egoísmo más que por amor que se ve obligado a realizar Víctor Frankenstein. Es interesante ver cómo esta segunda criatura con su memoria humana mucho más reciente que la primera, al ver en lo que se ha convertido y lo siniestro del futuro que la esperaba prefiere la destrucción a seguir con una vida que no le auguraba más que la desgracia.
Leí el libro y en ninguna parte dice que Víctor Frankenstein es doctor. En realidad es estudiante de filosofía natural. Eso es todo, muchas gracias.-
La verdad es que yo leí el libro en inglés y ahora no lo tengo a mano, así que no te puedo confirmar que leyera que es doctor. Pero es muy posible que yo también esté influenciado por las películas y el castigo que se ha hecho de esta fantástica historia. Un saludo y muchas gracias.
buena esta es una excelente pelicula, m,e hicieron verla en el colegio, y estuvo muy bueno, la vimos en ingles y pasado mañana me toman, creo que me la voy a llevar
CREO QUE ES UNA HISTORIA MUY FANTATISCA QUE EN LO PERSONAL ME TRANSPORTA EN SUS ECENARIOS.
la verdad, la pelicula es nada que ver con el libro. el libro no mensiona nada de que revive a Elizabeth, ni nada de eso. hay demasiadas diferencias. gracias
yo lei frankenstein y me vi unos pedasos de la pelicula notienen nada que ver y si victor si estudiaba filosofia natural