La noticia de la expedición la encontré en Paleofreak y tras seguir el enlace a la página del proyecto me quedé sin habla durante unos instantes hasta que mi cerebro (proveniente del mono) volvió a recuperar el riego sanguíneo (que no el alma).
El creacionismo no es una idea nueva de este siglo, y ya la iglesia católica lo adoptó el siglo pasado para aunar las teorías evolucionistas con los dogmas de la fé católica. No obstante las ideas de la iglesia en ningún caso llegan a los extremos de nuestros amigos aventureros que pretenden traernos un "Parque Mesozoico" a nuestra sociedad de consumo. Con esta hazaña los creacionistas pretenden poner en duda la teoría de la evolución ya que si los pterosaurios existieran se demostraría que no se extinguieron hace millones de años y que conviven con los humanos en contra de las teorías evolucionistas. Así que con un poco de suerte es posible que en un breve espacio de tiempo podamos comprarlos en "pteroddactilerías" con sus jaulas de 400 metros cuadrados [1].
Ante esto yo me pregunto ¿Por qué hay que buscar a un bichejo que mide entre 6 y 15 metros de largo? ¿No es evidente su presencia cuando aparece? ¿Es que acaso son demasiado tímidos para comernos? Quizá lo más preocupante de todo es que en los EEUU cada vez gana más terreno el creacionismo en su versión más fanática e incluso se enseña en las escuelas junto a la teoría de Darwin.
[1] Estos bichos llegaban a medir hasta 15 metros de largo.