Oasis siempre ha sido mi banda predilecta, por culpa de Live Forever empecé a tocar la guitarra y gracias a What´s the story morning glory obtuve la fe en la existencia de los discos perfectos, esos que puedes escuchar de principio a fin sin pensar "Mierda, otra vez "I´ve nothing to say" y eso, en una época dominada por las cintas, que no tenían la opción de saltar de canción en canción, era una maravilla. En aquellos años, tenía un amigo que se compraba todos los singles de la banda para escuchar sus maravillosas caras b e incluso el disco que recopilaba éstas era soberbio (no como el de otra banda...)... Ays, qué molones erais...
Un día de aquellos conocí a una chica y, en medio de la conversación, me preguntó por mis gustos musicales. Yo, por supuesto, le solté que no existía nada mejor que Oasis. Ella, sorprendida, me confesó que era del equipo Blur, que eran geniales y mucho mejores que Oasis ¡¿Cómo se le ocurría?! A ciertas edades insultar a la banda que uno ama es como que insulten a tu madre (a qué sí, amantes del segundo largo de The Killers). Bueno, la historia no funcionó pero, a partir de ese momento, odié a Blur ¿Por qué? Porque había que odiarlos. Lo decía el dios Liam. Alabado sea.
Pero pasaron los años... Standing on the shoulder of giants.... Heathen Chemistry... Don´t Believe the thruth... ¿Discos malos? No, hombre, malos no pero, no sé por qué, no me da por volver a escucharlos. Cuando adquirí el último, Don´t believe the thruth, sentí como si los Gallagher me estuvieran intentando decir: No creas en la verdad... La verdad de que estamos ya agotados.
Por otro lado, Damon Albarn, aún cuando Blur ya estaba más que acabado, sacó Think Tank en el 2003. Un discazo que contenía grandes joyas como Out of Time, un tema sublime que daba a entender que pese a que Blur estuviera condenado a desaparecer tras la partida de Coxon, la mente de Albarn tenía todavía mucho que ofrecer. Y es que si hablamos de Oasis contra Blur, estamos enfrentando, realmente, a Noel Gallagher contra Damon Albarn.
A mi entender, Noel es un creador repetitivo, atado a una fórmula borracha de una motivación que ya pasó, un hombre que quiere luchar por crear algo nuevo pero sin las pelotas de conseguirlo. Lo intentaron en Standing pero, como la cosa no fue bien a la hora de hacer caja, en vez de proseguir por ese camino, tomaron una ruta intermedia. Una aburrida ruta intermedia. Por otra parte, Mr. Albarn no cejó en su empeño de ofrecer cosas nuevas y de ahí obtenemos a los estupendamente extraños Gorillaz y, sobre todo, a la obra de arte transformada en banda llamada The Good, The Bad and The Queen. Otro disco perfecto. Les deseo lo mejor a la famila Gallagher, les deseo más imaginación y más ganas de creer en la música y que transformen su pose de dioses en mente de dioses. La tuvieron y estoy empezando a creer que fue casualidad.
Disfrutad:
No soy un fan de Oasis ni mucho menos, pero he de reconocer que Wonderwall fue un himno para mí. Creo que está a la altura de Blowing in the Wind de Dylan. Pero la ignorancia es muy atrevida.
ya te digo si es un himno, uno de mis temas favoritos, la lástima es que consiguieran eso y al cabo de tres años no fueran capaces de llegar a más con todo lo que fueron, se desinflaron un poco con el be here now y después la cosa fue para abajo. Una lástima porque eran mis dioses de infancia, en parte gracias a wonderwall. gracias por pasar!!