Todos aquellos que hayáis ido a ver la película de Los 300 todavía estaréis vibrando con el coraje y el valor de aquellos hombres sin pensar que mucho más cerca de nuestras raíces hispanas tenemos un héroe mucho mayor.
Y es que aunque contó con algunos hombres más (unos 600), la hazaña de Hernán Cortés no fue defender una posición con su vida, sino conquistar el nuevo mundo y rendir ante la corona de España a todo un imperio Azteca comandado por el Terrible Señor Moctezuma II.
La historia de Cortés fue épica, tanto que cuando Laszlo Passuth decidió hacer una novel histórica apenas sí tuvo que añadir algunas situaciones para hacer una novela que te engancha de principio a fin.
Y es que en "El Dios de la Lluvia Llora Sobre Méjico" nos encontramos una extensa novela cargada de aventuras, pero con la característica de que relata fielmente los hechos sucedidos en la conquista de Méjico.
La novela consigue mostrarte muchos aspectos de la personalidad de Cortés que nos han llegado a través de los escritos como su enorme elocuencia y atractivo que le hacían un líder indiscutible dentro de sus hombres. De hecho se puede ver cómo en los momentos más difíciles consigue siempre el favor de sus soldados gracias a su atrayente personalidad. Pero aunque la historia la escriban los vencedores, Laszlo no se olvida del gran derrotado: Moctezuma. Y es que el caudillo azteca lo tenía todo antes de la llegada de los españoles: caciques que le pagaban tributos, tenía fieles servidores, el temor de su pueblo... Pero "El Terrible Señor" no pudo resistir el encanto de Cortés, que sacó a relucir la humanidad de aquel caudillo-dios que gobernaba toda centroamérica desde Tenochtitlán. Y esa humanidad se refleja en el libro, por que Laszlo ha sabido interpretar muy bien la "soledad del poder" que siempre ataca a los que están más arriba y ha sabido aprovecharla para acercarnos al lado más profundo del cacique, hasta tal punto, que uno no puede evitar sentir pena por él cuando muere entre los brazos de Cortés asesinado por la rabia de su pueblo.
En la novela, como no podía ser de otra forma aparece también Malinalli como la mujer que más amó a Cortés, como su báculo en los momentos más díficiles, como la única que lo supo comprender. Todo ello sin olvidar la tremenda labor de acercamiento de culturas que realizó la traductora.
El Dios de la Lluvia Llora Sobre Méjico nos muestra también el lado más cruel del conquistador, al que no le vacila la mano cuando tiene que ejecutar a Cuitláhuac para terminar con las revoluciones.
En definitiva, si os gustan las aventuras épicas El Dios de la Lluvia Llora Sobre Méjico es una novela que no os dejará indiferentes y es que además de ser uno de los mejores libros que se ha escrito sobre la conquista de Méjico, os hará derrochar adrenalina en cada una de las batallas decisivas en las que Cortés, con tan sólo 600 hombres consigue conquistar a todo un imperio.
La imagen del logotipo corresponde a una fotografía de Tlaloc, el Dios de la Lluvia.